lunes, 16 de febrero de 2009

NEBELUNG. VIGIL.


Uno de los grupos que más ha despuntado en los últimos años y que mayor expectación me ha suscitado es, sin lugar a dudas, Nebelung. Después de un primer mini cd y un single con dos temas (en un 7”) más que destacados, llegaba el gran momento de presenciar si estos alemanes confirmaban el nivel de sus primeros trabajos. Para ello, publicaron este primer álbum de larga duración, “Vigil”, que corrobora todo lo que vino a suponer su aparición en la escena neofolk; ni más ni menos que una excelente formación de auténtico neofolk, que año tras año se consolida como una de las propuestas más fiables y talentosas dentro de la amplia oferta de grupos que afirman situarse en el folklore de corte oscuro. Tal vez, este trabajo se va alejando de este último calificativo, oscuro, ya que la música es cada vez más acústica, más serena y transmite, sobre todo, sensación de calma y sensibilidad. Al frente de Nebelung, se encuentran Stefan Otto y Thomas List, únicos responsables que se bastan por sí solos, junto a puntuales retoques añadidos por músicos invitados, para insuflar ese necesario aire fresco en el folk cantado en alemán con predominio absoluto de la guitarra acústica sobre cualquier otro instrumento. Este es un disco para disfrutar y vivirlo interiormente, dejando que la belleza de sus guitarras recorra todos nuestros centros vitales, respirar con tranquilidad y dejar el alma desnuda despojándose de cargas banales. La elección de la imagen que ilustra la portada en tonos sepias define plenamente su música, como un refulgente rayo de luz que ilumina un bosque de elevados árboles. De los nueve temas incluidos en el álbum, tan sólo dos son acústicos sin letra alguna (“Heimkehr” y “Nokturn”) aunque esta impresión sincera de serenidad impregna todo el álbum, también en los cortes cantados en su propio idioma. Como inspiración en alguno de ellos, han tomado textos de escritores alemanes como Gertrud Kolmar, Georg Trakl o Stefan George, aportando su propio personalidad en la adaptación estilística que flexiblemente encarna una naturaleza armoniosa. A destacar temas como “Hoffnung” donde se puede vislumbrar la calidez de la voz, suavemente enlazada con las notas musicales de la guitarra. “Sturm”, uno de los mejores por su fortaleza y vigor materializado con firmes estrofas y un precioso violín que embelesa unos instantes magníficos. Los restantes como “Die roder”, “Einsamkeit” o “Wanderer” alcanzan igualmente cotas brillantes de calidad musical; resulta admirable como se puede crear ambientes tan íntimos con el empleo, básicamente, de la guitarra acústica. El disco finaliza con una composición de ocho minutos que remarca el único pero que se le puede poner a Nebelung, y es que las lentas melodías conducidas por el dulce recitar reviertan en una tediosa sensación que se extienda a otros canciones que son mucho más vivaces. Salvo este detalle, no queda mucho más que decir de una formación de la que se espera un próspero porvenir si sigue estas mismas pautas. Al menos este “Vigil” reúne todos los aspectos positivos mostrados en el pasado y otras pinceladas que difuminan lo que puede estar por venir. Recomendado. 8,4.

No hay comentarios: